Prima de riesgo

Explicar a estas alturas de la película qué es la prima de riesgo podría parecer una perogrullada. No obstante creo que existen algunas cuestiones relacionadas con este concepto que creo que es necesario aclarar.

1.- La prima de riesgo es la diferencia de rentabilidad exigida a un activo (por ejemplo un bono del Tesoro español) con respecto a un activo considerado libre de riesgo. Generalmente se utiliza como referencia de activo libre de riesgo el bono alemán a 10 años. Acabo de ver en cincodias.com que la rentabilidad del bono español a 10 años es del 7,564% mientras que la del bono alemán en ese mismo plazo es del 1,282% por lo que la prima de riesgo es 628,2 puntos básicos (1 punto básico = 0,01%).

2.- ¿Qué provoca que suba o baje la prima de riesgo?

Para entender esta cuestión creo que es necesario comprender primero otros conceptos. Para cubrir la diferencia entre sus abultados gastos y sus reducidos ingresos el Tesoro español necesitará (igual que todo hijo de vecino) un préstamo. No obstante, las cantidades que precisa el Tesoro son muy abultadas para que un sólo banco le preste el dinero por lo que decide “trocear” ese préstamo en múltiples préstamos que podrán concedérselos tanto bancos como particulares. Por ejemplo, vamos a suponer que el Estado (a través del Tesoro) decide emitir Letras del Tesoro a un año por valor de 1000 euros cada una. De tal manera que el Estado español tiene contraída una deuda de 1000 euros pagadera dentro de un año con cada propietario de una Letra.

Las Letras, a diferencias de los Bonos y Obligaciones, son instrumentos emitidos al descuento, es decir, el comprador de una Letra que le otorga el derecho a recibir 1000 euros pagará por ella en la fecha actual una cantidad inferior (por ejemplo 980€). De este modo, la rentabilidad de la Letra será del 2,04% (20/980*100). Los Bonos y Obligaciones, por su parte, pagan un cupón explícito, esto es, con cierta periodicidad abonan unos intereses y en la fecha de vencimiento, devuelven el 100% del principal (en los préstamos ordinarios que conceden los bancos principal e intereses se van pagando simultáneamente).

Otra diferencia fundamental entre las Letras, Bonos y Obligaciones y los préstamos ordinarios radica en que los primeros pueden ser vendidos por sus propietarios, es decir, el propietario de la Letra podría desear venderla por, por ejemplo, 975€ (Por supuesto, también podría venderla a un precio superior). En este caso, la rentabilidad que obtendría el comprador de la Letra sería de 2,56% (25/975*100). Como podemos observar, existe una relación inversa entre rentabilidad y precio de un activo.

Pero, ¿qué llevaría a nuestro comprador inicial a querer vender la Letra a un precio inferior? Existen 3 motivos fundamentales:

  • Necesita recuperar su dinero anticipadamente para afrontar un gasto inesperado.
  • Cree que podría obtener una rentabilidad mayor incluso perdiendo esos 5 euros si invirtiese su dinero de otro modo.
  • Piensa que su acreedor no podrá cumplir con su compromiso por lo que prefiere perder 5 euros a perder los 1000 euros si el Tesoro español finalmente no honra sus deudas.

Este último motivo es el que actualmente provoca aumentos en la rentabilidad exigida a la deuda pública española y, por consiguiente, aumentos de la prima de riesgo.

3.- ¿Implican aumentos de la prima de riesgo aumentos de los costes financieros del Estado?

No necesariamente. El Tesoro, en nuestro ejemplo anterior, vendió la Letra a un coste del 2,04%. Sin embargo, el hecho de que esa Letra haya sido vendida posteriormente con una rentabilidad superior no implica que el Estado deba abonar una cuantía superior a 1000€ llegado el vencimiento. Es decir, existe una separación entre lo que ocurre en el mercado primario (el mercado donde se venden títulos recién emitidos por sus respectivos emisores) y el mercado secundario (el mercado donde se intercambian títulos “de segunda mano”, es decir, donde Paco le vende a Wolfgang una Letra no emitida por él mismo sino por el Tesoro español).

No obstante, lo que ocurra en el mercado secundario es un buen indicador de lo que ocurrirá en el mercado primario. Así, si en el mercado secundario me ofrecen una Letra del Tesoro español que reporta una rentabilidad del 3% y los títulos recién emitidos por el Tesoro ofrecen una rentabilidad del 2,5%, yo obviamente adquiriré la Letra en el mercado secundario. De este modo, si el Tesoro no quiere “comerse con patatas” sus Letras deberá ofrecer una rentabilidad mayor (o un precio menor).

Aunque este post pueda resultar aburrido para muchos, creo que es necesario antes de comprender futuros posts que versarán sobre la posibilidad y conveniencia de que el Banco Central Europeo (BCE) compre deuda de países en apuros.

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